Tutorial para el cepillado perfecto

cepillado perfecto

Cepillarnos los dientes es un acto tan rutinario y mecánico que todos damos por hecho que lo estamos haciendo bien, pero desafortunadamente no es así. Caemos en más errores de la cuenta y como resultado, la saludo de nuestra boca se debilita. ¿Hay que mojar el cepillo con agua? ¿Hay que usar una pasta de dientes específica? ¿El enjuagado final con una solución bucal es necesario? En Láser2000 queremos ayudarte a despejar este tipo de dudas y derribar los mitos que hay alrededor de la higiene bucal. Os vamos a desvelar cuáles son los pasos necesarios para lograr el cepillado perfecto.

Lo cierto es que el cepillado de dientes perfecto puede variar en función de las particularidades y requisitos de cada persona, pero daremos unas pautas generales que pueden servir a la mayoría de los perfiles. Antes de nada, podemos afirmar que el principio de “más vale maña que fuerza” nos puede venir muy bien para cepillarnos los dientes. No por cepillarnos más fuerte más o hacerlo más veces tendremos una boca más limpia, esto podría ser incluso contraproducente. Lo principal es la técnica y con esto tendremos mucho terreno ganado.

  1. Para empezar, la elección del cepillo. Las cerdas suaves es la elección más segura y cómoda para la mayoría de la gente. Los cepillos de cerdas duras pueden hacer daño a las encías, la superficie de las raíces y estropear el esmalte.
  2. En Láser2000 recomendamos que utilices un cepillo de cabezal pequeño, ya que de esta forma podrás alcanzar todas las esquinas de tu boca. Por otro lado, la ergonomía del mango también es importante que encaje con tu mano y que sea cómodo de sujetar.
  3. Cada cepillado de dientes debe durar dos minutos. Se estima que el 90% de las personas que se cepillan los dientes no llega a este tiempo en sus cepillados.
  4. Cepillarte los dientes menos de  2 o 3 veces al día no te permitirá mantener una buena higiene dental y hacerlo más puede dañar el esmalte de tus dientes.
  5. En un cepillado, el cepillo se carga con 10 millones de gérmenes y bacterias, la mayoría de ellos no son dañinos. Teniendo en cuenta que estos micro-organismos necesitan humedad para sobrevivir, es muy importante secar bien el cepillo después de cada uso.
  6. Para asegurarte de que tu cepillo está limpio puedes introducirlo en agua hirviendo durante 10 segundos.
  7. Cambiar tu cepillo cada 3 meses o antes en el caso de que los filamentos estén gastados. Si no lo cambias, el cepillo irá perdiendo su capacidad para limpiar.
  8. Después de un resfriado o de pasar una gripe, recuerda cambiar también tu cepillo. Los virus pueden quedarse instalados en tu cepillo.
  9. Lo normal es que el cepillo esté en el baño pero intenta colocarlo a más de dos metros del retrete porque cuando tiras de la cadena algunas bacterias se pueden pulverizar y no es conveniente que acaben aterrizando en tu cepillo.
  10. Y un último consejo, antes de tirar tu cepillo viejo puedes reciclarlo para limpiar algunas esquinas difíciles de tu casa y así alargar su tiempo de vida.

Además de cepillar correctamente tus dientes a diario, es recomendable acudir a tu dentista para realizar una limpieza dental en profundidad una vez al año.